TÉCNICAS DE DESMOVILIZACIÓN PSICOLÓGICA
La etapa de la desmovilización en la cual los
trabajos de urgencia ya han sido realizados, la calma retorna paulatinamente al
lugar del desastre y los equipos de respuesta empiezan a ser relevados, en esta
fase se puede observar las siguientes manifestaciones:
- Dificultad emocional
para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir trabajando.
- Melancolía,
depresión.
- Inquietud,
disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario
- Sentimientos
de extrañamiento por el trabajo en desastre.
- Sentimientos
de extrañamiento por la familia.
- Sentimientos
de cólera o frustración.
- Necesidad
de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.
- Conflicto con los compañeros que
no participaron en las operaciones del desastre, sentimientos de superioridad.
- Conflicto con la familia, esta
puede estar enojada por su ausencia prolongada por el desastre.
Recién en
los últimos años se ha dado importancia a la tensión psicológica producto del
trabajo en desastres y se han propuesto nuevos métodos para ayudar a los
equipos de primera respuesta, a superar los estresores traumáticos como la
presencia de muerte de niños pequeños o la muerte de bomberos o accidentes con
saldo masivo de víctimas.
La norma
NFPA 1500 - 1987, Sección 1-8-6.1, contempla el uso del Debrifin como técnica
para Incidentes Críticos en estrés (CID).
Parte de
la aplicación de esta norma contempla las siguientes consideraciones:
1.- El principal objetivo inmediato con los
trabajadores de los equipos de respuesta que participan en un desastre o se ven
involucrados en un incidente crítico en stress es el de minimizar la severidad
y duración del trauma emocional.
2.- Se debe permitir la expresión de sus
emociones y ayudarlos a entender y comprender sus sentimientos y los efectos
psicológicos que puedan aparecer algunas semanas después.
3.- Existen técnicas de ayuda psicológica
que se orientan a los objetivos planteados líneas arriba y se conoce como
Desmovilización Psicológica, Defusing, Debriefing, las cuales pueden ser
espontáneas o dirigidas, esta acción la puede realizar personal entrenado pero
de preferencia por psicólogos, previamente capacitados.
4.- El "Debrifing" puede ser aplicado varios días
después de terminado el trabajo, se ha visto que si el trabajo duro siete días
generalmente se necesita otros siete días para que
el personal esté listo para un Debrifing.
5.- Después de una semana se debe de
realizar un seguimiento y reunión con el equipo para
evaluar su readaptación a la rutina laboral y familiar.
6.- El Debrifing no es una reunión de crítica
ni de poses de dureza
emocional sino es más bien
una oportunidad en la cual el trabajador del equipo de respuesta puede expresar
sus emociones y sentimientos, y ser comprendido, manifiesta sus
síntomas físicos y psicológicos que puede estar sintiendo aprende a
reconocerlos como reacciones esperadas en estas circunstancias y se
prepara para reintegrarse a la rutina diaria.
7.- Al término de una emergencia que
a significado situaciones de alto riesgo o peligro para los equipos de respuesta, o a demandado gran
agotamiento de éstos equipos, se recomienda al retorno a la base una breve sesión de "Desmovilización" la cual se aplica el mismo día y en forma inmediata, no
requiere la presencia de un profesional psicólogo, y permite la ayuda a
estabilizar la situación
y mitigar el impacto, bajo la consigna
nadie debe de regresar a sus hogares o labores acostumbradas sin antes haber
pasado por esta
actividad.
D.- El
cuidado de la salud mental en operaciones de desastres
El
Center for Mental Health Studies of Emergencies (1985,USA), hace las siguientes
recomendaciones para ayudar a los equipos de respuesta en operaciones de
desastres a mantener su salud mental :
1.- Cada efectivo debe de
desarrollar un sistema a acompañamiento con otro trabajador , los dos deberían
estar vigilantes y atentos al trabajo, preguntándose como están haciendo su
trabajo como se sienten , recordarse la hora de tomar sus alimentos y dándose aliento
mutuamente.
2.- Se debería establecer una reunión
cada cambio de equipo afín de intercambiarse información y comunicarse que es
lo que está ocurriendo, así mismo sirve como oportunidad para desfogar sus
frustraciones y malinterpretaciones.
En estas circunstancias se les
debe de recordar que estos sentimientos s y reacciones son normales, incluyendo
los sentimientos de culpa relacionados a tomar tiempo libre para descansar.
3.- En las operaciones de larga
duración como son los desastres, los trabajadores deben de tomar un tiempo
libre de descanso
Con la finalidad de evitar la
fatiga emocional, y la aparición de errores por parte de los equipos de
respuesta en situaciones de desastre se sugiere el siguiente horario :
12 horas
de trabajo por 12 de descanso, durante la primera semana. Posteriormente
5 días de trabajo por un día libre y en condiciones extremas de alto riesgo 2
horas de trabajo por 15 minutos de descanso.
Se
sugiere que se tome una caminata conjunta, lejos del área de
trabajo hablándose de preferencia temas
comunes (casa, amigos, hijos, etc.) no solamente cosas del desastre.
Organice
actividades sociales, practique algún deporte.
4.- Mantenga
el contacto con los amigos y la familia, cuando empaquete sus cosas para salir
al lugar del desastre incluya en su equipo artículos que le permitan mantener
un contacto psicológico con su familia (fotos, ropa favorita, tarjetas
humorísticas, etc.).
El contacto telefónico frecuente con la
familia y amistades es vital, el dinero que se invierta en estas llamadas no es
un gasto, permite intercambiar experiencias y saber como esta la familia e
impide que cuando se retorne al hogar se sienta como extraño .
5.- Los integrantes de los equipos
de primera respuesta deberían de ayudarse en reconocerse sentimientos de
tristeza, duelo, agotamiento, etc.
E. Soporte
psicosocial
Bourne (Neurofisiólogo-USA) que realizó trabajos en Viet-nam, manifiesta que aún en situaciones muy peligrosos, si el individuo siente que cuenta con el apoyo del grupo, tiene la noción de que domina la situación y siente que desempeña una función social muy importante, quedará protegido contra los efectos negativos del Estres.
Recomendaciones
para los lideres de los equipos de primera respuesta.
1. Durante
la fase de alarma proporcione al trabajador toda la información posible sobre
lo acontecido, utilizando
para tal fin cualquier medio de comunicación o en una reunión previa con el
personal que ha llegado con la finalidad de ir preparándolos emocionalmente.
2. Proceder
a dar información a los Equipos sobre el estado de sus familiares y su
localización.
3. Tener
siempre presente que la identificación e intervención ante las reacciones del
stress-trauma, revise y recuerde los múltiples síntomas indicando su efecto
decrecient
4. Haga uso
de la asistencia psicológica en el campo operativo y téngalo en cuenta en sus
planes de trabajo, el equipo de psicólogos pueden observar el funcionamiento de
los trabajadores, dar soporte a estos y avisar a los Oficiales del Comando
sobre el nivel de fatiga , así como de las reacciones de frustración o de
fracaso (Mitchell 1983).
5. Procurar
la rotación de los trabajadores para evitar la exposición prolongada a las
situaciones de gran stress (tareas de triaje, morgue provisional, etc.), a fin
de evitar el quebrantamiento emocional, use personal de soporte emocional.
6. Recuerde
que la habilidad del trabajador disminuye por la fatiga y se comienzan a
cometer errores que pueden ser fatales.
7. Permita
que se hable sobre sentimientos, no los censure y motive su surgimiento.
8. Recuerde
que el regreso al trabajo y a la vida familiar puede ser difícil después de un
desastre o incidente
crítico.
9. El
reconocimiento público y oportuno por el esfuerzo desplegado es muy importante
para mantener la autoestima y la autoconfianza, en los equipos.
10. A fin de evitar el quebrantamiento de los
trabajadores tenga en cuenta lo siguiente:
a. Facilidades
de servicios higiénicos
b. Comidas y bebidas apropiadas y oportunas
c. Proteja el agua y la comida, a
fin de evitar su contaminación.
d. Ubicar y proporcionar un lugar
donde descansar, lejos de la escena del desastre.
e. Establezca horarios de trabajo
f. De
oportunidad para que se expresen sentimientos, emplee el equipo de salud
mental.
g.- No
permita que ningún efectivo retorne a su rutina diaria sin antes haber pasado por una
"desmovilización" psicológica.
h.- En caso
de que algún integrante de los equipos de respuesta sufra una herida
debe ser atendido y
evacuado inmediatamente por que su ocurrencia tiende a desmoralizar al resto de los integrantes
11.- En caso
de Incidente Crítico que involucre a un efectivo de los equipos de respuesta,
evite lo antes posible que la familia se entere por la prensa, tenga un equipo
de soporte en crisis conformado de antemano que tiene que estar integrado por
un psicólogo emergencista, el jefe de personal, compañero más próximo al
accidentado y/o jefe inmediato superior; se le debe de proporcionar todas las
facilidades de movilidad y de compañía a los familiares, indicándoles cual es
el procedimiento a seguir, se les debe de preparar para ver a su familiar, las
quemaduras o politraumatismos desfiguran el cuerpo, así como el equipo médico
de emergencia empleado para estabilizarlo y atenderlo pueden impresionar a la
familia.
En el caso
de fallecimiento se debe de preparar a la familia para reconocer el cadáver,
muchas veces cuando se es víctima de un incidente crítico la persona puede
quedar desfigurada o mutilada.
Se debe de estar preparado para responder a todas
las preguntas de la manera más sencilla y franca, repita los mensajes en forma
pausada, no espere que s ele comprenda de inmediato, los familiares en este
estado de schock emocional pueden estar confundidos o aturdidos.
Es
recomendable que se tenga todo un procedimiento establecido con anterioridad para
estos casos, la improvisación , aumenta la
confusión y deja mucho que desear en la familia provocando resentimientos
posteriores
.
ESTRATEGIAS Y TÉCNICAS DE INTERVENCION
A. TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN
Una de las tareas esenciales de los equipos de intervención psicosocial corresponde a la atención psicológica, ya sea a las personas afectadas, damnificadas, comunidad en general y a los equipos de primera respuesta. Para el abordaje de los aspectos psicosociales en Emergencias y Desastres, existen una serie de estrategias y técnicas de intervención que revisaremos a continuación.
La intervención en crisis es una estrategia de intervención que se caracteriza por ser temporal, breve e intensa y que se realiza cuando los recursos propios de la persona son ineficaces para afrontar determinadas situaciones.
A. TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN
Una de las tareas esenciales de los equipos de intervención psicosocial corresponde a la atención psicológica, ya sea a las personas afectadas, damnificadas, comunidad en general y a los equipos de primera respuesta. Para el abordaje de los aspectos psicosociales en Emergencias y Desastres, existen una serie de estrategias y técnicas de intervención que revisaremos a continuación.
La intervención en crisis es una estrategia de intervención que se caracteriza por ser temporal, breve e intensa y que se realiza cuando los recursos propios de la persona son ineficaces para afrontar determinadas situaciones.
Su
objetivo principal es ayudar a reestablecer a la persona afectada a sus niveles
anteriores de independencia lo antes posible.
Este tipo de intervención no necesariamente surge de una demanda por parte del afectado, sino que son los propios equipos psicosociales los que la pueden ofrecer.
Otra característica de la intervención en crisis, es que no están predeterminados sus límites temporales y espaciales, puesto que se desarrolla de acuerdo a lo que las circunstancias requieran, sin perjuicio de que una vez realizada la intervención en crisis por el especialista, su misión finaliza, y el afectado de requerir ser derivado, lo es hacia terceros profesionales.
El contacto físico en este contexto de intervención es mucho más frecuente que en otros contextos terapéuticos, sin embargo se debe considerar el origen cultural, la variable de género del afectado y el tipo de experiencia vivida en la situación de emergencia o desastre.
Más allá del tipo de intervención que se utilice, resulta necesario recordar los principios básicos de toda intervención en crisis en materia de emergencias y desastres:
Este tipo de intervención no necesariamente surge de una demanda por parte del afectado, sino que son los propios equipos psicosociales los que la pueden ofrecer.
Otra característica de la intervención en crisis, es que no están predeterminados sus límites temporales y espaciales, puesto que se desarrolla de acuerdo a lo que las circunstancias requieran, sin perjuicio de que una vez realizada la intervención en crisis por el especialista, su misión finaliza, y el afectado de requerir ser derivado, lo es hacia terceros profesionales.
El contacto físico en este contexto de intervención es mucho más frecuente que en otros contextos terapéuticos, sin embargo se debe considerar el origen cultural, la variable de género del afectado y el tipo de experiencia vivida en la situación de emergencia o desastre.
Más allá del tipo de intervención que se utilice, resulta necesario recordar los principios básicos de toda intervención en crisis en materia de emergencias y desastres:
•
Seguridad: Asegurar la protección y el bienestar físico son parte también de
intervenciones en crisis, como dar un vaso de agua, abrigo, etc.
• Proximidad: Toda atención psicosocial ha de realizarse en escenarios próximos a la emergencia o desastre, evitando así “patologizar” la situación trasladando a todo afectado a centros de salud mental.
• Inmediatez: La intervención ha de ser una asistencia temprana y
contingente, de manera de aliviar la sintomatología y prevenir una futura cronicidad.
• Normalizar: Fundamental es no etiquetar o sobre diagnosticar a los sujetos accidentados como enfermos, pacientes o con reacciones anormales.
• Proximidad: Toda atención psicosocial ha de realizarse en escenarios próximos a la emergencia o desastre, evitando así “patologizar” la situación trasladando a todo afectado a centros de salud mental.
• Inmediatez: La intervención ha de ser una asistencia temprana y
contingente, de manera de aliviar la sintomatología y prevenir una futura cronicidad.
• Normalizar: Fundamental es no etiquetar o sobre diagnosticar a los sujetos accidentados como enfermos, pacientes o con reacciones anormales.
Transmitir al afectado que está vivenciando
reacciones normales ante situaciones anormales.
• Activar: El objetivo es activar los recursos propios de la persona para
afrontar la situación y sus redes sociales y comunitarias, ayudando a que la persona recupere y reestablezca su nivel anterior de funcionamiento.
• Simplicidad: Dar mensajes simples, breves y directivos cuando lo amerite.
• Flexibilidad: Si las circunstancias lo ameritan, adaptarse a las necesidades
de la situación mas allá del plan o estrategia preestablecida.
A continuación se expondrán una serie de estrategias de intervención conforme un evento de emergencia, desastre, catástrofe o crisis, haya ocurrido.
1. Comunicación durante acciones de rescate o evacuación
Ante situaciones de carácter estresante, es comprensible y frecuente que la persona afectada se encuentre emocionalmente alterada. Una experiencia traumática suele ocurrir de forma inesperada, poniendo a los afectados en peligro, por lo que necesitan ser rescatados.
En dichas situaciones, la persona puede encontrarse asustada, ansiosa, desorientada e incluso con sensaciones de irrealidad, de que no es cierto lo que está pasando, por lo que una comunicación enteramente racional resulta difícil, respondiendo el individuo más bien desde un plano emocional.
Por esas razones, se
recomienda seguir las siguientes pautas:
• Identificarse: La persona accidentada o en peligro, se mostrará más
confiada y comenzará a tranquilizarse, si primero nos identificamos como miembros por ejemplo, de una red nacional de apoyo psicológico y le señalamos nuestra intención de ayuda.
• Dar información e instrucciones: Mantener contacto verbal, sobre todo si se dificulta el contacto visual o físico, refiriéndose a la persona por su nombre y procurando mantener su atención. Dar instrucciones en forma calmada, breve y concreta. Recomendable es que a mayor grado de descontrol de la persona afectada, se emplee un tono de mayor firmeza y sencillez en las instrucciones. A medida que la persona se ve más calmada y confiada, se le puede ir explicando las operaciones que se van a realizar o se están realizando a su alrededor (ej; bomberos, carabineros, personal de salud, psicólogos, etc.).
• Animar y distraer: Mantener la cooperación del individuo y evitar que interfiera en la operación de terceros. Reforzarle la atención en que está haciendo, en sus conductas de evacuación, rescate, de manera tal de que no se centre en posibles respuestas de ansiedad o en visualizar por ejemplo, otros cadáveres, llamas, humo, altura, etc.
• Identificarse: La persona accidentada o en peligro, se mostrará más
confiada y comenzará a tranquilizarse, si primero nos identificamos como miembros por ejemplo, de una red nacional de apoyo psicológico y le señalamos nuestra intención de ayuda.
• Dar información e instrucciones: Mantener contacto verbal, sobre todo si se dificulta el contacto visual o físico, refiriéndose a la persona por su nombre y procurando mantener su atención. Dar instrucciones en forma calmada, breve y concreta. Recomendable es que a mayor grado de descontrol de la persona afectada, se emplee un tono de mayor firmeza y sencillez en las instrucciones. A medida que la persona se ve más calmada y confiada, se le puede ir explicando las operaciones que se van a realizar o se están realizando a su alrededor (ej; bomberos, carabineros, personal de salud, psicólogos, etc.).
• Animar y distraer: Mantener la cooperación del individuo y evitar que interfiera en la operación de terceros. Reforzarle la atención en que está haciendo, en sus conductas de evacuación, rescate, de manera tal de que no se centre en posibles respuestas de ansiedad o en visualizar por ejemplo, otros cadáveres, llamas, humo, altura, etc.
2.
Comunicación después del rescate o evacuación
Se recomienda:
• Identificarse: Identificarse y mantener una comunicación y actitud
calmada.
• Responder a las necesidades de información: Hablar con el afectado
acerca de lo ocurrido siempre que lo solicite y nosotros lo consideremos conveniente. En general resulta tranquilizador explicarle lo que se está realizando, aunque con excepciones, pues hay personas que les pone más ansiosa dicha información.
• Escuchar y normalizar: Mientras el personal de bomberos u otros trabajan, se le puede brindar un acompañamiento psicológico tan sólo escuchando, dejando que se desahogue, haciéndole ver que sus miedos, ansiedades, nervios son normales ante una situación de alto estrés.
Que no hacer:
• No discutir con la persona si está alterada o se muestra irritada.
• No intentar hacerla entrar en razón mediante consejos o explicaciones
complejas.
• No culpar o moralizar sobre su posible comportamiento imprudente.
• No cortar su llanto o manifestaciones de dolor o sufrimiento.
• No alentar manifestaciones de culpabilidad o remordimiento.
3. La Distracción Atencional
Las personas afectadas pueden encontrarse
ansiosas, desorientadas, con sensaciones de irrealidad, y ensimismadas. Ante
situaciones como esta última, a menudo se experimentan rumiaciones, es decir,
las ideas y pensamientos irracionales invaden en forma constante e
involuntaria, desbordando los sentimientos de la persona afectada.
En la medida que estas ideas irracionales vayan en ascenso, la persona puede inclusive llegar al desmayo o desvanecimiento.
Es aquí donde la técnica de distraer su atención de sus ideas recurrentes, es efectiva. Como por ejemplo, a familiares de afectados que desconocen la situación de sus seres queridos, puede ser el brindarle información de última hora que le puede ser útil, darles bebidas, comidas, pañuelos, todo con el fin de “romper la cadena de rumiaciones”.
4. Debriefing o CISD (Critical Incident Stress Debriefing)
La técnica conocida como Debriefing (Critical Incident Stress Debriefing), fue creada por Mitchell en 1983 como parte de su teoría general sobre intervención en crisis y desastres naturales, en principio como un programa destinado a reducir el estrés en el personal de servicios de emergencia (Mitchell 1983;
Mitchell y Everly, 2000). En la actualidad, especialmente a partir de los 90, está técnica es foco de debate en la comunidad clínica, sin perjuicio de los anterior, es la técnica quizás más popular para ser aplicada a las personas afectadas en situaciones de emergencias y desastres.
El Debriefing, es una técnica grupal o individual, que ayuda a elaborar los acontecimientos y experiencias vividas en la situación de emergencia o desastre.
5. Defusing o Desactivación
Este tipo de técnica se aplica principalmente con los equipos de primera respuesta y operadores sociales, de manera tal de proporcionar información y apoyo, favoreciendo la ventilación emocional y generar una pausa.
Se aplica particularmente al final de cada día de trabajo de terreno de los equipos de primera respuesta, con el fin de elaborar lo acontecido y vivenciado, de manera tal de permitirles continuar con las tareas de emergencias de días siguientes.
En la medida que estas ideas irracionales vayan en ascenso, la persona puede inclusive llegar al desmayo o desvanecimiento.
Es aquí donde la técnica de distraer su atención de sus ideas recurrentes, es efectiva. Como por ejemplo, a familiares de afectados que desconocen la situación de sus seres queridos, puede ser el brindarle información de última hora que le puede ser útil, darles bebidas, comidas, pañuelos, todo con el fin de “romper la cadena de rumiaciones”.
4. Debriefing o CISD (Critical Incident Stress Debriefing)
La técnica conocida como Debriefing (Critical Incident Stress Debriefing), fue creada por Mitchell en 1983 como parte de su teoría general sobre intervención en crisis y desastres naturales, en principio como un programa destinado a reducir el estrés en el personal de servicios de emergencia (Mitchell 1983;
Mitchell y Everly, 2000). En la actualidad, especialmente a partir de los 90, está técnica es foco de debate en la comunidad clínica, sin perjuicio de los anterior, es la técnica quizás más popular para ser aplicada a las personas afectadas en situaciones de emergencias y desastres.
El Debriefing, es una técnica grupal o individual, que ayuda a elaborar los acontecimientos y experiencias vividas en la situación de emergencia o desastre.
5. Defusing o Desactivación
Este tipo de técnica se aplica principalmente con los equipos de primera respuesta y operadores sociales, de manera tal de proporcionar información y apoyo, favoreciendo la ventilación emocional y generar una pausa.
Se aplica particularmente al final de cada día de trabajo de terreno de los equipos de primera respuesta, con el fin de elaborar lo acontecido y vivenciado, de manera tal de permitirles continuar con las tareas de emergencias de días siguientes.
6.Desmovilización
Técnica utilizada especialmente con los equipos de primera respuesta y operadores sociales, con el objetivo de favorecer la ventilación emocional, la cohesión del equipo de trabajo y normalizar las reacciones.
Se aplica particularmente al final de toda intervención o trabajo de terreno de los equipos de primera respuesta, con el fin de dar un cierre al trabajo emocional y de contención de los equipos.
7. Informe Manejo de Crisis (IMC)
El informe de manejo de crisis se efectúa con la comunidad afectada para proporcionar información del evento, controlar los rumores, educar sobre los síntomas y técnicas de manejo de estrés, identificar los recursos disponibles y reestablecer el sentido de comunidad.
8.Relajación
Existen distintas técnicas de relajación para afrontar el estrés, de eficacia probada, entre ellas; la progresiva, la pasiva, la autógena. Pero la técnica a seleccionar debe ser aquella que reúna entre sus características la de poseer una aplicación rápida y sencilla. Si las analizamos una a una que en el caso de las relajaciones que recurren a la imaginería no son recomendables por los flashbacks o imágenes intrusivas del evento relacionadas con el evento traumático. Por otra parte la relajación progresiva implica disponer de un tiempo que en la inmediatez de la intervención, no se cuenta, además que se requiere de un ambiente silencioso.
Sin embargo, lo anterior no significa que no se recomienden en ningún caso, sino que ha de evaluarse las condiciones del entorno y cercanía del evento traumático.
En un albergue, puede ser recomendable, por ejemplo, la utilización de un procedimiento abreviado de la relajación progresiva, junto a autoinstrucciones de relajación y masajes sobre las zonas más adoloridas.
Existen distintas técnicas de relajación para afrontar el estrés, de eficacia probada, entre ellas; la progresiva, la pasiva, la autógena. Pero la técnica a seleccionar debe ser aquella que reúna entre sus características la de poseer una aplicación rápida y sencilla. Si las analizamos una a una que en el caso de las relajaciones que recurren a la imaginería no son recomendables por los flashbacks o imágenes intrusivas del evento relacionadas con el evento traumático. Por otra parte la relajación progresiva implica disponer de un tiempo que en la inmediatez de la intervención, no se cuenta, además que se requiere de un ambiente silencioso.
Sin embargo, lo anterior no significa que no se recomienden en ningún caso, sino que ha de evaluarse las condiciones del entorno y cercanía del evento traumático.
En un albergue, puede ser recomendable, por ejemplo, la utilización de un procedimiento abreviado de la relajación progresiva, junto a autoinstrucciones de relajación y masajes sobre las zonas más adoloridas.
REFERENCIA BIBLIOGRAFICAS
Una de las primeras distorsiones que surgen desde la concepción de la Psicología dentro del ámbito de las Emergencias y Desastres, corresponde al relacionar únicamente la intervención del Psicólogo con la recuperación clínica de los afectados; sin embargo esta intervención, aun siendo válida y necesaria, corresponde únicamente a una parte de lo que el Psicólogo -integrando equipos multidisciplinarios- puede realizar enfocado en la situación de Emergencia.
ResponderEliminarLas técnicas de intervención psicológica comprenden un conjunto heterogéneo de métodos y sistemas estructurados. Su finalidad es conseguir los objetivos marcados en el tratamiento y como fin último la superación del problema motivo de intervención psicológica.
ResponderEliminarBueno es papel del psicólogo es el escuchar y normalizar mientras el personal de bomberos u otros trabajan, se le puede brindar un acompañamiento psicológico tan sólo escuchando, dejando que se desahogue, haciéndole ver que sus miedos, ansiedades, nervios son normales ante una situación de alto estrés.
ResponderEliminarEl apoyo a los equipos de respuesta es fundamental ya que esto les permite a los participantes poder realizar un trabajo eficiente y no sobrecargarse con todos los acontecimientos vividos durante el desastre, para que posteriormente no se le complique en el aspecto psicologico y con su entorno.
ResponderEliminarEl principal objetivo inmediato con trabajadores expuestos a situaciones estresantes, conflictivas y traumáticas es el de minimizar la severidad y duración del trauma emocional. Se debe permitir la expresión de sus emociones y ayudarlos a entender y comprender sus sentimientos y los efectos psicológicos que puedan aparecer algunas semanas después.
ResponderEliminarEl principal objetivo al utilizar estas tecnicas es PREVENIR la incidencia de respuestas psicológicas de carácter inadaptativo en el individuo y la población que puedan afectar el proceso de reconstrucción físico, económico y psicosocial.
ResponderEliminarAl emplear las Técnicas de Desmovilización Psicológica se debe buscar mantener un proceso de escucha activa, permitir y promover la comunicación, con el objetivo de que los miembros de los equipos de primera respuesta puedan dar a conocer sus sentimientos y emociones, reconozcan las reacciones esperadas ante dichos eventos, hagan uso de sus recursos para afrontar tales experiencias traumáticas, establecer redes de apoyo y acompañamiento entre ellos. De igual modo, es necesario ser flexible en la intervención, ya que cada persona es única y experimenta un proceso distinto en base a su propia personalidad y recursos de afrontamiento.
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